lunes, 20 de enero de 2014

Contexto histórico

La Segunda Guerra marcó como principal acontecimiento la década de 1940 y el siglo en general.
En 1914, la guerra se extendió a diversos continentes, aunque este conflicto fue mucho más sangriento y modificó el mundo de una manera más radical.
En 1945, al final de la guerra, Alemania había sufrido enormes pérdidas humanas y materiales como Japón.
EEUU y la URSS se convirtieron en las nuevas y únicas potencias del mundo. Todas las demás antiguas potencias pasaron a un segundo nivel.
En 1948, se estableció formalmente el estado de Israel gracias al respaldo de Gran Bretaña y EEUU. Esta nueva nación estaba conformada netamente de población judía, que en su mayoría era proveniente de Europa, donde había sufrido la persecución por parte de los nazis.

Las dos fuerzas principales de China que lucharon contra Japón. El bando comunista se vio apoyado decididamente por la URSS y el bando nacionalista, en apariencia respaldado por EE. UU.

En Julio 1947, se instauro el Pla Marshall, el principal plan de Estados Unidos para la reconstrucción de los países aliados de Europa en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. La Unión Soviética y los países de la Europa Oriental fueron invitados pero Josef Stalin no permitió la participación de ningún país del orbe soviético comunista a causa de una posible amenaza.
El Plan Marshall permaneció en operación por cuatro años fiscales a partir de julio de 1947. Cuando el Plan Marshall fue completado, la economía de cada país participante, con excepción de Alemania, había crecido considerablemente por encima de los niveles de la pre-guerra. Por las próxima dos décadas Europa Occidental gozaría de prosperidad y crecimiento económico.

Al comienzo de la II Guerra Mundial, el Congreso Nacional Indio y Gandhi pidieron una declaración de intenciones respecto al conflicto y sus implicaciones con la India. Como reacción a la respuesta británica, el partido decidió no apoyar a Gran Bretaña, si no se le concedía la total independencia de la India, pero Gran Bretaña rechazó esa propuesta.
En 1944 el gobierno británico aceptó otorgar la independencia con la condición de que la Liga Musulmana y el Congreso Nacional Indio resolvieran sus diferencias. Gandhi en un principio no estuvo de acuerdo en que la India fuera separada en dos, aunque llegó a la conclusión de que se alcanzaría la paz interna después de que se concedieran las demandas para la creación de un estado musulmán. En 1947 Gran Bretaña concedió su independencia a la India, pero ésta y Pakistán se convirtieron en dos estados independientes.
El 13 de enero de 1948 inició otra huelga de hambre en Nueva Delhi para tratar de instaurar la paz.
En 1947, la India pasaría a ser un país independiente. El territorio que fue antes llamado el Raj Británico se dividió en dos: India y Pakistán. Sin embargo, con el establecimiento de esta separación comenzaron los problemas de índole religioso entre las personas que profesaban la creencia musulmana y la hindú.
El 30 de enero de 1948, Nathuram Godse se aproximó a él y le disparó tres veces. Uno de los proyectiles impactó en su pecho y los otros dos en su abdomen.

En 1949, se creo la OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte, debido al temor de una posible invasión soviética en Europa occidental, impulsada por EEUU y los demás involucrados, como alianza militar que asegurara el mantenimiento de las zonas de influencia acordadas en 1945 por las potencias vencedoras en la guerra mundial.
Debido a la crisis de Berlín en 1948, constituyó el punto de arranque de la nueva organización militar.
Esta creo una nueva división del mundo, creada por dos grandes bloques que inauguraban la nueva difusión nuclear.

Estas consecuencias llevaron a cabo una gran repercusión en España,  en este caso, el Aislamiento internacional de España.
En 1945 se producía el final de la II Guerra Mundial, con la victoria de los Aliados sobre las potencias nazi-fascistas del Eje, lo que conllevó el inició de una campaña internacional que dejó aislada a España. Efectivamente, en junio de ese año se formó en San Francisco la Organización de las Naciones Unidas, la ONU y España fue excluida de ella, pues estaba considerada como una nación fascista que había apoyado a Alemania e Italia durante el conflicto.
Una etapa del Régimen que se mantendría hasta mediados de los años 50, y que se caracterizó por el Nacionalcatolicismo. En ella el protagonismo pasó al sector católico.
Las denuncias contra la dictadura franquista se multiplicaron y eran más que evidentes. En agosto del 45 se había producido la Conferencia de Potsdam en la que se reunían los ganadores de la 2ª GM, y en ella se volvía a condenar al régimen de Franco.
Franco decidió actuar mostrando una imagen más cercana o acorde con las potencias occidentales y como consecuencia, se mantuvo una imagen muy prospera a la del régimen católico establecido. 

Características de la Etapa

TEMÁTICAS Y ESTILÍSTICAS

El 1939 es el inicio de una nueva etapa de la historia del pensamiento español. A partir de la victoria de Franco en la guerra civil se produce una estrecha relación entre el nuevo ordenamiento jurídico y la vida intelectual.

LAS TENDENCIAS POETICAS EN LOS AÑOS 40.
La Guerra civil española provocó un corte radical en el ámbito literario. Algunos poetas como Federico García Lorca mueren en la contienda, o a consecuencia de ella como Miguel Hernández; otros como Luis Cernuda deben marcharse al exilio y otros como Vicente Aleixandre continúan su labor dentro de España.

Poesía neoclásica o arraigada
Por otra parte se incorporan nuevas generaciones que marcarán las tendencias de la poesía en estas décadas. A principios de los años cuarenta la poesía vuelve a los temas clásicos como el amor, la religión, la patria y se incorporan nuevos temas como el sentido imperial del estado. Este conjunto se conoce como poesía neoclásica. Es una poesía hecha por y para los vencedores de la guerra, a la que, a menudo, se le da el título de poesía arraigada. Poetas de esta tendencia son: Dionisio Ridruejo (En la soledad del tiempo – 1944), José García Nieto (Del campo y soledad – 1946), Luis Felipe Vivanco (Continuación a la vida – 1949), Leopoldo Panero (Escrito a cada instante – 1949),  y Luis Rosales del que destaca La casa encendida (1949), una de las mejores obras líricas de la posguerra. Revistas poéticas que recogieron este tipo de poesía fueron Escorial (1940), y Garcilaso (1943).

Poesía existencial o desarraigada
En el año 1944 se publican dos importantes obras poéticas, una de ellas es Hijos de la ira de Dámaso Alonso, poeta relacionado con la generación del 27, un libro desgarrado que dará origen a la llamada poesía desarraigada, es decir, que no se apoya en vivencias tranquilizadoras, como la religión, la patria, la familia, etc. sino en la realidad injusta, el hombre y Dios ausente, la muerte y la soledad. También se asocia este libro a la poesía existencial característica de los años 40 que se basa en una temática relacionada con el hombre, Dios y la muerte.   Además, la estructura se basa en el versículo. Se trata, pues, de un verso que no asume ninguna tradición rítmica ni métrica (sin un número fijo de sílabas ni rima), por lo cual se utilizó en la estética literaria.
La otra obra importante es Sombra del paraíso, del poeta del 27, Vicente Aleixandre, que marcará otra dirección de la lírica de esta época, el cansancio del hombre, el sufrimiento y el paraíso perdido. Para expresarse utiliza el verso libre, la forma de expresión poética que se caracteriza por la ausencia de estrofas, ausencia de rima, ausencia de medida, ruptura sintáctica de la frase y el aislamiento de la palabra.
A mediados de esta misma década surge otra revista de signo radicalmente distinto, Espadaña, juntamente con Proel i Corcel,  fundada por Victoriano Crémer y Eugenio de Nora que recogió un tipo de poesía socialmente comprometida, que trataba de reflejar la dura realidad de la posguerra, aludiendo a la guerra civil y al dolor de los vencidos.

Poesía vanguardista
Finalmente surge la poesía vanguardista que exigía la integración de los contenidos literarios en estructuras organizadas, que facilitaran la inteligibilidad de una poesía con vocación mayoritaria.
El primer síntoma de recuperación de la vanguardia fue la aparición en 1945 de la revista Postismo, cauce de expresión de la estética postista (post-surrealista), cuyo núcleo redactor estaba formado por Silvano Sernesi y Carlos Edmundo de Ory, como teóricos directores. Ésta se define como una poesía imaginativa,  que se basa en la búsqueda de la sorpresa, en los juegos humorísticos e imágenes irracionales.
Ory es el poeta más destacado del grupo postista, y uno de los grandes autores de la postguerra. Su poesía conjunta un ingenio verbal extraordinario, un lenguaje metafórico rico y lleno de destellos, un lirismo descoyuntado y nada convencional y, también, un humorismo ácido que pone en solfa instituciones y realidades establecidas.
Cercenado por la censura el proyecto de Postismo, los redactores publicaron, el mismo año y con idénticos propósitos, La Cerbatana, que, como su precedente, sólo duró un número.
A finales de los años 40 surgió el Cántico (1949), un grupo de poetas españoles, que publicaron en 1947 una revista con ese título, Cántico, en Córdoba. Sus miembros más destacados (muchos de ellos homosexuales) fueron los poetas Pablo García BaenaRicardo Molina,Juan Bernier, que partían del barroquismo lingüístico, el refinamiento formal, el culturalismo y el vitalismo del tema amoroso. En el primer número se notaba ya el contraste de tono con la poesía oficial hasta entonces: verso libre, según afirmó García Baena.
Determinados temas aparecen significativamente repetidos, vinculados a experiencias vitales y personales del poeta, como ser que mantiene una relación conflictiva con la realidad. El amor merece un tratamiento destacado. A menudo este es personal y se integra dentro de un ámbito más general, en conexión panteísta con la naturaleza y sus ciclos vitales. El latido elegíaco es habitual, y aúna el amor por la belleza y el dolor por su fugacidad. De ahí que resurja la clásica configuración simbólica: flores y ruinas, reminiscencia estas últimas tanto de los grandes poemas barrocos (Canción a las ruinas de Itálica, de Rodrigo Caro) como de los románticos y cernudianos.